¿Qué es?

Al hablar de usabilidad web nos referimos al grado de facilidad de uso que tiene una pagina web para los usuarios que entran e interactúan con ella, ofreciendo una interacción agradable y segura.

Para lograr que esto se cumpla, la web no únicamente tiene que tener en cuenta los aspectos tecnológicos, sino fijarse en otros como el diseño o el tiempo de carga.

Muchas veces se confunde con el término accesibilidad web, pero es importante conocer la diferencia, ya que es otro aspecto a tener en cuenta. Al hablar de accesibilidad nos centramos en cómo la web se adapta a las necesidades de todas las personas con algún tipo de discapacidad para que “accedan” a ella sin problemas, logrando percibir, entender, navegar e interactuar con la web.

Volviendo al termino de usabilidad, su importancia reside en que la pagina sea “usable”, midiéndose mediante la relación entre las partes que componen el sitio y la existente entre los usuarios y su interacción o experiencia del usuario con este.

Cómo conseguir una buena usabilidad

Para optimizar el nivel de usabilidad hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Estructurar bien los contenidos
  • Conseguir unos tiempos de carga cortos
  • Un diseño limpio y con una clasificación lógica
  • Ceder el control al usuario para mejorar su experiencia en nuestra página
  • Facilitar la interactuación
  • Simplificar y sintetizar la información que carezca de interés o sea muy larga
  • Adaptar la web a todo tipo de dispositivos, de manera que al entrar desde un móvil o tablet se siga manteniendo la calidad de la pagina

Al poner el foco en los anteriores, las paginas web obtienen ventajas, que suponen beneficios para las empresas pues se mejora la experiencia y satisfacción de los visitantes, se logra una mayor comunicación y feedback, se consiguen fidelizar a los usuarios y poco a poco, con el boca oreja, empiezan a recomendar nuestro sitio.

Errores que impiden mejorar la usabilidad

Algunos de los errores más comunes los podemos clasificar en:

  • Coherencia y consistencia, como seria el caso del diseño de la web, teniendo en cuenta que las funciones que ofrecemos, como los botones, tienen que estar disponibles y ser coherentes con la información ofrecida.
  • No tener un diseño responsive, refiriéndose al adaptabilidad móvil anteriormente mencionada y haciendo hincapié en la importancia que estos dispositivos tienen.
  • Una mala estructuración de los contenidos y de la estructura.
  • Textos poco legibles o mal localizados, que impiden que los usuarios encuentren información, no por escasez si no por una mala estructuración de los textos.
  • El uso incorrecto de los enlaces internos, como un incorrecto tamaño del área para hacer click en los botones o enlaces rotos que no llevan a ninguna parte.

Otros fallos, menos comunes pero presentes son las imágenes sin etiquetes de descripción, o que no se piensa lo negativo que es una lenta velocidad de carga, de hecho en 2020, 1 de cada 5 compradores en linera abandonaron su carrito porque el proceso de transacción fue demasiado lento. (Website Hosting, 2020).

Todos estos son elementos clave que se deben cuidar si se quiere entrar en el mundo online con una pagina web “usable” y llegar al mayor publico objetivo posible, pues en la actualidad el 93% de la población española son internautas que pueden llegar a entrar en nuestro sitio online (Estudio anual de eCommerce en España 2020).