¿Qué es el pago móvil?

Se trata del medio que hace posible las transacciones financieras mediante dispositivos móviles. El pago de productos y servicios, compras a distancia y transferencias de dinero.

Para llevarlo a acabo emplea las tecnologías SMS, Bluetooth, NFC (Near Field Communication) y códigos QR.

Al hablar de pago móvil, nos podemos referir a 3 tipos de métodos:

  • El pago a distancia. En el que el importe de la compra es cargado a la factura del operador telefónico. Es el caso de PayPal o de la compra en negocios e-commerce que permiten el pago online.
  • El pago sin contacto o contactless. En el que se emplea la tecnología NFC. Con el que al acercar el móvil a un dispositivo del establecimiento se realiza la compra.
  • Las transferencias de dinero. Mediante aplicaciones, un usuario envía dinero de su banco al del destinatario. La aplicación más usada es Bizum. Integrada directamente en las apps de los bancos y haciendo que el dinero se transfiera inmediatamente sin tener que esperar, su principal característica.

El auge de los pagos móviles

Ya en 2019, las cuentas registradas de dinero móvil superaron los 1.000 millones, suponiendo este un elemento crucial formando parte de 15 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Estos pagos están aumentando tanto que para 2023 se espera que duplique el volumen de 2020 y llegue a superar los 1.800 mil millones de euros en el mundo. En España, esta cifra alcanzó los 2.34 mil millones de euros en 2020.

Aunque para las compras de comercio electrónico no es el medio preferido por los españoles, sí se trata de uno de los países con mayor uso de los monederos virtuales, y ya más del 40% de las ventas e-commerce provienen del comercio móvil.

Refiriéndonos al pago sin contacto NFC, el COVID ha supuesto que uno de cada tres personas ya usen este método como tarjeta en los establecimientos, datos que se prevén sigan en auge (Informe Distrendia, 2020).

De hecho, este pago contactless se ha disparado en los últimos meses de pandemia y como Mastercard ha confirmado, sólo en el primer trimestre de 2020 estas transacciones ya aumentaron un 40%.

De esta manera los usuarios se sienten más seguros, afirmando este pago como más cómodo, esperándose que cuando pase la crisis sanitaria estas tendencias no decaigan ya que los consumidores la han adoptado como su forma habitual de pago.

¿Entonces, qué pasa con los cajeros?

Después de ver los datos y previsiones anteriores en este sector la pregunta de qué va a pasar con los bancos y los cajeros es evidente, tras la aparente desaparición del efectivo.

En 2020 los cajeros han disminuido en 600 aproximadamente, al igual que las retiradas de efectivo. Sólo estas máquinas han sufrido un descenso de un 26% en la retirada de efectivo (Banco de España,2020).

Lo que nos hace pensar en el futuro del pago y en cómo poco a poco el efectivo puede desaparecer dando lugar estos y otros nuevos métodos de pago, más seguros, rápidos y preparados para situaciones de urgencia como es la actual pandemia.